HACIENDO EQUILIBRIO
EL NU
CAMBIO DE DINÁMICA EN EL SEGUNDO SEMESTRE
Como dicta el manual, el segundo semestre, en materia cambiaria, toma un color completamente diferente con relación a la dinámica que suele haber en el primero. Luego de que el tipo de cambio tuviese una suba aproximada del 5% en el mes de junio, el mes siguiente fue relativamente calmo para la moneda. Veamos qué está haciendo el gobierno para mantener el tipo de cambio con acotada volatilidad y cómo impacta esto en el resto de variables.
ENFRIAMIENTO Y DOLAR GLOBAL A LA BAJA
En las últimas semanas hemos tenido dos factores que explican, en buena parte, el porqué de la estabilidad del tipo de cambio. En primer lugar, la dinámica externa ha tenido una elevada importancia. Por un lado, hemos tenido datos de actividad correspondientes al segundo trimestre del año en EE.UU. que mostraron debilidad. Sumado a esto, los datos de empleo correspondientes al mes de julio fueron negativos, indicando una fuerte destrucción de puestos de trabajo, más allá de una caída en la tasa de desempleo que se debió a una menor participación laboral.
Continuando, también conocimos los datos de inflación correspondientes a julio. Estos, a pesar de la dinámica observada en los precios internacionales del crudo (por ejemplo, el WTI registró una suba del 21% durante el mes), estuvieron en línea con lo esperado por el mercado y mostraron una desaceleración tanto en la medición anual general como en la subyacente respecto de la lectura anterior. Esta combinación de datos brindó argumentos para que el mercado redujera con fuerza sus expectativas de una suba de tasas por parte de la FED en la reunión de septiembre.
Ambos factores explican, en gran medida, la caída de casi 2% que registró el dólar index (DXY) desde fines de junio hasta la fecha. A esto también se sumaron las expectativas de una eventual intervención del Tesoro de EE.UU. para sostener la cotización del yen japonés, lo que sumó presión sobre el dólar.
PREDOMINA LA INCERTIDUMBRE
Aun así, observamos que las tasas del Tesoro americano no han mostrado una baja sostenida como la registrada por el dólar. Esto se debe principalmente a las dudas que genera el nuevo presidente de la FED, Warsh, la falta de avances en el conflicto de Medio Oriente y los importantes desequilibrios fiscales que enfrenta EE.UU.. En conjunto, son una serie de elementos que mantienen al mercado de bonos con incertidumbre respecto de la dirección que podría tomar la dinámica de tasas hacia adelante.
OFERTA DE COBERTURA Y LIQUIDEZ ACOTADA
Volviendo al plano local, el Gobierno también hizo lo propio para que el dólar no tuviera elevada volatilidad. Principalmente lo hizo estando muy activo en la oferta de cobertura cambiaria vía mercado secundario. Además, se ha observado una dinámica de compra de reservas por parte del BCRA mucho más acotada de la que tuvimos en meses anteriores.
Ambos factores derivaron en que la liquidez del sistema fuese a niveles donde las tasas de corto plazo podrían tensionarse, algo que el mercado pasó a precios y provocó que todas las curvas en pesos vengan de dos semanas con rendimientos malos. A pesar de esta tensión de corto plazo, las tasas del sistema siguen cerca del 20% TNA y el dólar por debajo de los ARS 1.500, que pareciera ser el límite de corto plazo.
EL DOBLE DESAFÍO
Hacia adelante, vemos que el Gobierno mantiene la postura de contener las tasas de corto plazo del sistema, con el fin de dar previsibilidad a los bancos, que estos puedan llevar a cabo su actividad y terminación financiera y que la mora pueda bajar, lo que permitiría darle mayor dinamismo a la actividad. Pero, al mismo tiempo, se lo ve muy decidido a mantener el tipo de cambio a raya, con el fin de solidificar el proceso desinflacionario y que ello incremente el poder adquisitivo. Es decir, vemos a un Gobierno con dos objetivos bien marcados, entre los cuales debe hacer un equilibrio constante.
Chimpay S.A. – AAPIC CNV N° 71 | ACyDI CNV N° 218. La presente información es meramente informativa y no constituye asesoramiento, recomendación ni oferta de inversión. Chimpay S.A. no asume responsabilidad por las decisiones adoptadas sobre la base de esta información. Toda inversión implica riesgos y debe evaluarse según el perfil del inversor; las rentabilidades pasadas no garantizan resultados futuros. La información proviene de fuentes consideradas confiables, sin que se garantice su exactitud o integridad.
