¿QUÉ BUSCA EL GOBIERNO?
EL NU
Durante el mes de junio tuvimos movimientos muy interesantes en el mercado que explican qué pareciera estar buscando el gobierno. Estamos transitando, en términos macro, un punto de inflexión característico de esta época del año, pero que también se ha acentuado gracias a acontecimientos propios de este tiempo.
Radiografía cambiaria
Sin lugar a dudas, la suba del dólar del 5% en el mes de junio se llevó todas las miradas y, como en parte explicamos en nuestro informe de la semana pasada [leelo acá] en este desarrollaremos los factores locales de tal suba. En primer lugar, estacionalmente estos meses deberían ser en los que mayor liquidación de divisas se da por parte del complejo agroexportador. Se observa que en esta temporada, la liquidación de divisas viene más lenta de lo normal, lo que implica más presión en el tipo de cambio de corto plazo pero que, al mismo tiempo, nos invita a pensar en una mayor estabilidad para el 2° semestre.
Por otro lado, hemos visto una desaceleración en el ritmo de emisión de deuda en dólares por parte de empresas locales. Además, se ha dado una moderación en el ritmo de generación de créditos bancarios en dólares. Ambos factores generan una menor oferta de divisas en el mercado. Si además le sumamos la sostenida demanda de dólares por parte de las personas físicas y jurídicas, estas últimas para el giro de dividendos y utilidades, estos factores explican el porqué de la suba del USD en el mes.
Fuerte convicción de acumular
El gobierno, con la clara intención de moderar la depreciación del peso, se ha mostrado muy activo vendiendo instrumentos ligados a la curva dollar linked. Acá nacen dos puntos que nos parecen MUY importantes sobre la postura de las autoridades monetarias. En primer lugar, a pesar de la mayor presión sobre el peso, y la fuerte intervención para moderar la volatilidad en el tipo de cambio, el BCRA igualmente ha seguido comprando dólares en todas las ruedas, claro que a un ritmo menor al de meses pasados. Con esto queremos decir que el gobierno parece tener una fuerte convicción en la necesidad de acumulación de reservas, una de las principales demandas del mercado.
Otro de los puntos que nos parece muy interesante de destacar tiene que ver con las tasas de interés de corto plazo del sistema. Seguro recuerdan la volatilidad extrema de tasas producto del apretón monetario previo a las elecciones de 2025, cuyas consecuencias aún seguimos observando a día de hoy: ratios de irregularidad en niveles muy elevados, desaceleración de la intermediación financiera, pérdida de dinamismo en distintos sectores, entre otros.
La fuerte venta de instrumentos dollar linked por parte del gobierno para contener la suba del dólar, generó que el sistema se quedara con poca liquidez, lo que repercutió directamente en las tasas de corto plazo; por ejemplo, la tasa de caución pasó de TNA 20% a TNA 26%. Sin embargo, en la licitación quincenal de la semana pasada el gobierno no renovó el 100% de sus vencimientos, con lo que inyectó liquidez ante la escasez en el mercado. En síntesis, ante una suba del tipo de cambio el gobierno siguió priorizando mantener relajadas las condiciones de liquidez del sistema y, por ende, de las tasas con el fin de que la actividad logre recuperar el dinamismo perdido.
Rumbo al segundo semestre
Para el segundo semestre esperamos que el tipo de cambio siga estando más presionado de lo que estuvo en el primero, pero también de una forma más gradual de la que tuvimos este último mes. Esto último porque, además de lo que comentamos sobre la liquidación del agro, en el plano internacional el dólar podría comenzar a ceder luego de los últimos datos sobre el ritmo de crecimiento de la economía de USA, lo que derivaría en menores expectativas de suba de tasas y un dólar menos apreciado a nivel global.
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